El compañero Hugo Chávez tiene razón, existe una conjura del imperialismo para destruir America Latina. El domingo, el Tio Sam extendió sus tentaculos a la música para pepetrar un nuevo ataque contra nuestra identidad, en este caso contra nuestra cultura, contra nuestra música. Ese ataque consistió en que el sujeto antes conocido como Gustavo Santaolalla, hoy conocido el “Rey Midas del rock alterlatino” (que denominación infame) haya recibido su segundo Oscar. Por la banda de sonido de una peli que es un pastiche anglo-latinoarabe, espantoso, horrible con Brad Pitt y su intolerable cara bonita, y su dicción de boxeador con la mandíbula rota. Y por si fuera poco, en la peli trabaja ese enano mexicano Gael García Bernal, que se da el gusto de venir a la Argentina y cojerse en una misma semana a nuestra Dolores Fonzi y a Natalie Portman. Comedor de fajitas, depredador de la fauna nacional. Pura envidia lo mio.
Pero volvamos al satrapa de Surco. El tipo compuso una banda de sonido digna de Ciudad Juarez y ese chambalache gringo-mexicano en la que se mezclan olores desagradables, gente fea y una subcultura con aspiraciones primermundistas.
El tipo no contento con haberse ido a vivir a Los Angeles para estar cerca de no se que Yogui, se puso a producir bandas latinas. Grupos a los que mete en una disciplina fascista, muy digna de la new age y toda esa porquería, les pide que compongan 70 canciones para cada disco, después de lo cual él elige las 12 más que más parecidas suenan entre si. También les exige que consuman la menor cantidad de drogas y que empiecen a trabajar en el estudio a las 10 de la mañana.
Pero eso no es lo peor de todo. Lo más grave es que casi todas las bandas que produce se parecen entre si, todas las canciones suenan iguales, con exepción de los Café Tacuba, que han tenido la dignidad de tener un sonido propio, el de la mejor banda de rock latino.
Pero parece que Santaolalla, admirado hasta la genuflexión por Alfredo Rosso y Claudio Kleinman -que creen que es el enviado del más allá-, no es más que un amante de la ortodoxia y como tal de la homogeinización y la repetición ciclica musical. Una pregunta al respecto: Por qué los músicos y criticos de rock de más de 45 que fueron hippies en los ‘70 y concurrieron al primera Barrock, se han convertido en adoradores de Hare Krishna y admiradores de las milanesas de soja? Qué nos pasa a los argentinos?
No les pasa que cuando escuchan una canción de una banda producida por Santaolalla, deben escuchar la voz del cantante para distinguir de que grupo se trata. Qué es la Vela Puerca, sino una imitación uruguaya de la Bersuit. Por qué los discos de Juanes y Julieta Venegas le deben tanto al Simulcop, en pleno siglo XXI? (Paren de copiarse, idiotas). Por qué hay un punto en los discos de Arbol, en los que crees que te vendieron un simple, porque parecen que tocaran siempre la misma canción? Por qué Miau, no es más que una copia floja de Chapusongs. Por qué me gusta más Nuca, que Arbol? Por qué a Rocklets le gusta Bloc Party?
Pero además el tipo cree que él es el precursor del rock latino, que el fue el que dio el puntapie inicial para que bandas como Soda Stereo, Virus, Fabulosos Cadillacs, Pericos, Charly Garcia y Miguel Mateos, triunfaran en America latina en los ‘80 y ‘90. Salta La Olla (asi lo llamaremos a partir de ahora) tuvo en los ‘80 un grupo en Los Angeles que se llamaba Wet Pic Nic, con el que cantaba en inglés y según él, esa banda fue más importante para el rock argentino que The Police, David Bowie, The Cure, Duran Duran y alguno que otro más. Pero pedazo de nabo, los discos de Wet Pic Nic, noilos compró ni tu mujer porque le provocaban pesadillas a tus hijos.
Como dijo el columnista del diario FamiliaMitre.com, “Santaolalla esta destruyendo el rock argentino, lo esta aniquilando ”. No puedo dejar de coincidir con el sabio bajito. Vitale, también coincidió conmigo en aquella noche de viaje a Cosquín.
Hasta cuando vamos a permitir que esto siga pasando? Cuando vamos a tener un Juan Perón de la música que detenga a estos clones de George W. Bush, que no son más que depredadores de cultura. Basta de imperialismo rocanrolero!!! Asi como en los 40 la consigna fue Braden o Peron, hoy es Santaolalla o Ezequiel Araujo, Santaolalla o Alvaro Villagra, Santaolalla o Guyot-Toth. Como cantaba el Indio Solari:”DETENGALO, DETENGANLO, DETENGANLO”.
L’ADRI SAYS.