Hola, sorditos del medio (y a los del fondo también).
Por el presente quiero hacer público mi agradecimiento al sr. Rocky C (a.k.a. MC Rocklets) por la nota que firmó hoy mismito. Un poco sepultada entre Las Manos de Filippi (a todo esto, qué ocurrente Moski al ponerle Elektromanos a su nuevo grupo… casi tanto como su discurso) hay un comentario sobre el nuevo disco de Black Rebel Motorcycle Club, Baby 81.
Seguramente muchos de los colegas estarán leyendo esto con un “puf” en la boca y esa expresión de hartazgo autosuficiente tan habitual en nuestra profesión. Atenti, que no descarto lo siguiente: de haber mantenido mi posición de los años anteriores, no sólo no estaría posteando esto, sino que probablemente tendría esa cara a la que acabo de hacer referencia. Pero, país adentro, las cosas cambian. Lo más refinado que escuchan los pibes por acá es Intoxicados (está bien, un menú exquisito al lado de Jóvenes Pordioseros, pero…), así que olvidate de cualquier cosa medio rara. Todavía hay gente que se pregunta qué fue lo que les pasó por arriba durante el show de Catupecu, que estuvo muy bueno no en parámetros del Interior, sino muy bueno y punto.
Gracias a interné las noticias llegan pero no así los discos, lo que hace el asunto más penoso todavía, porque uno sabe que ya anda dando vueltas algo a lo que uno no puede acceder… (digo: editaron en Argentina un compilado de ¡Cibo Matto!!!!)
Bueno, en fin, que veo que al gran Rocky le gustó el disco de esta banda que amí me gusta (es decir que, como siempre, todo esto era para hablar de mí). Porque, como verán, no todos los periodistas ven el disco (entre otras cosas) con los mismos ojos. Por suerte.
Pero, como bien sabemos los que alguna vez trabajamos en un medio de Buenos Aires (porque acá “capital” es Neuquén City), a nadie le importa lo que diga un periodista del interior.
Por ahora, eso es to-to-todo, amigos…