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Neuquén > ¿Recuerdan la fama de yeta que tiene ese ex presidente? Ese, al que le dicen Carlo, Méndez, o cualquier otra cosa que le evite al que habla pronunciar su verdadero nombre. Bueno, parece ser que el problema se transmite: hoy la que atrae a la mala suerte parece ser su ahora ex esposa, Cecilia Bolocco. Esto nos deja la sospecha de que la yeta es un bien ganacial, de ésos que, tras el divorcio, se reparten mitad y mitad. La cosa viene así: el actor y cantante español Miguel Bosé pasó a visitarla por su casa antes de los dos conciertos que tenía pautados en Santiago de Chile. Mientras trataba de entrar a la paqueta residencia del barrio Las Condes, y ante el asedio de la prensa trasandina, Bosé tropezó y se fue de bruces al piso. “¡Pero qué os pasa!”, exclamó indignado el español. Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, luego de la cena en casa de Chechu, Miguelito tuvo un ataque de vómitos que lo obligó a cancelar su show en Chile. El artista tenía previsto interpretar allí las canciones de su disco “Papito”, y unos días más tarde planeaba hacer lo mismo en la Argentina, en el porteño estadio Luna Park. El disco que recorre éxitos musicales de la carrera del cantante junto a un gran elenco de invitados alcanzó la certificación de disco de platino en nuestro país, pero no tendrá su versión en directo, según informó un comunicado emanado por Warner Music Argentina. Al menos, no por ahora. La filial local de la discográfica citó al entorno de Bosé, que detalló que el cantante debió reprogramar el calendario de la gira y a partir de ese reordenamiento resulta imposible que pueda cumplir con su presentación en Buenos Aires. La producción del show (a cargo de Daniel Grinbank, artífice de los desembarcos argentos de los Rolling Stones y U2, entre otros tantos) también anunció que el lunes comenzará la devolución del importe de las entradas al público.

Calor, mucho calor. Más de 30 ° este sábado en Río de Janeiro. Acabo de bajar del Cristo Redentor y todavía me falta visitar el Pan de Azúcar, Comer en una churrascaría hasta morir y asistir al Live Earth, en el corazón de Copacabana, en la playa, equidistante entre la mesa en la que sirven deliciosas caipirinhas y la chopera de cerveza helada (Skon, para más datos).

Río es todo lo que suponemos desde el frío invierno porteño y más, mucho más. Río es un pésimo cantante y guitarrista que va por la playa ofreciendo temas de Caetano y Roberto Carlos a los turistas que están dispuestos a tirarle unos centavos de real. Río es un simpático choborra, vestido de fugitivo, que imita la voz del presidente Lula y el sonido de varios animales. Y Río también es un señor que, ante la advertencia de su olfato de que hay argentinos cerca suyo, se arrima para decirnos en la cara: “ustedes sí que son nacionalistas. Todos quieren jugar en la selección. Se matan por la camiseta. En cambio los nuestros están todos de vacaciones”. Río también es el conserje de un hotel que ve un parecido entre este escriba y… el guitarrista de The Doors! Río es una belleza, Bambino y también un lindo recuerdo. Río es la distancia justa entre la nieve porteña y los más de 30° de Copacabana.

Todos. Estuvimos todos. El antiperiodista atolondrado, de dentadura dura, cumplió 10 años con su programa y tiro el rock por la ventana en The Roxy Club.  Hacia allí fuimos, porque no nos podíamos quedar afuera. Decadente, Kinky? Si, decadente y qué? Allí estuvo el Pete casi en pleno, el setentista, que fue acompañado -y no me pregunten más porque no voy a contar- Mileo, Marianela, Blejman y otros más. Granandinaconsoda se pegó una recorrida hiperkinetica al estilo Contempomi. Había más gente en el VIP que abajo, en la pista, es decir que el rock esta tan mal que se volvió reVIP, encima había un ultraVIP en el que estaban el dealer del Bebe, Néstor y Cristina K, Macri y la viuda de Noble, todos tomando vino “Soy Cuyano” con caramelos de propoleo a lo Alicia Bruzzo. Debajo Andrés Gimenez repartiendo libros de Osho y Bucay, los Villanos tratando de justificar sus espantosos cortes de pelo. Por la escalera, Juanse y Vitico tropezaban con el aire, completamente borrachos a los 21,30, así que no me quiero imaginar como llegaron a su casa. Los Decadentes y los Pericos, poniendole onda, porque los tipos tienen onda, son así, buenazos. Un amigo, Martín, de Veintitres, detrás de una nota con rockeros porque Hugo Chávez, el de verdad, quiere prohibir el reggaeton en las escuelas. Parece que en Venezuela pones un disco de Tego Calderón y los venezolanos se reproducen como conejos. Y Chavez no quiere que los pibes cojan. Viejo, todo bien con el comandante, pero esto de no dejar a la gente cojer, es medio stalinista. Atención Yumber y Chávez, el de mentira, a esta data que estoy tirando. Lo peor de la noche: verlo al Chavo Fucks firmando autografos como si fuera Robert Plant en la mejor epoca de Zepppelin, me puse loca. Mientras tanto Tutein acomodaba a la horda de noteros que esperaba en la planta baja, pero se cansó a los 5 minutos. Lo que sucede es que el esfuerzo no es lo suyo. Y mujeres. Obviamente, el lugar lleno de mujeres. Un aplauso para Andrea Mallimaci que tuvo un problema en el cierre de su pantalón y provocó más de un infarto. Es así, es una diosa, un bombonazo. Más allá, groupies y groupies, y charlando con ellas descubrí que los rockeros tiene más beneficios que los futbolistas y los actores. Las botineras y las vedettes te cobran por cojerte, las groupies no, te quieren partir al medio solo porque sabes tocar “Rasguña las piedras”. Te das cuenta, boludo y nosotros escribiendo un blog. Quien fue el tarado al que se le ocurrió regalarme una maquina de escribir cuando era chiquito y no una guitarra. Atención periodistas que hubo cumbre de prenseras: María Nolte, Analía Maldonado y Debora Filc charlaron largo rato, sacandole el cuero a los músicos. Preparense porque un par de bandas van a desaparecer del mapa. Ellas son así, no tienen piedad. A eso hay que sumarle que en el balcón del VIP, Gaby Jurado y Marcela Nuñez estaban planeando como terminar con el rock chabón y quedarse con la cuenta de Ricky Martin. Ayudemoslas, ayudemoslas. Después llego Carla Peterson, que esta fuertísima, pero Tutein no convido nada y se la quedo para él. Siguiendo su culito -el de Carla, giles- subi al ultraVIP y estaba tocando Azafata y había !!!GENTE QUE BAILABA¡¡¡ Y me dije ‘caramba me estare perdiendo el futuro del rock y nadie me aviso. A ver quien le hace prensa a esta banda? Pero la puta, le regale el disco a mi gata para que juegue con él’. Encima la baterista es una gorda notable, que se cree la Meg White argentina. Pero anda a adelgazar piba!!! Hablando de dietas: cerca de la medianoche llego el flamante flaco Mc Rocklets, que bajo 27  kilos. Parecía Dolores Moreno al salir de Gran Hermano famosos sin que el Roña Castro se la curtiera. Según dijeron hizo la dieta de Ravenna o la de Passarella. Si llega a ser la del Kaiser, preparense porque este pibe se nos muere de desnutrición en diciembre. !!!VAN A TENER UN SEGUNDO SEMESTRE PEOR QUE EL PRIMERO, GALLINITA¡¡¡ NO TE PREOCUPES QUE EN DICIEMBRE, PAPI TE VA A TRAER SUSHI DEL MISMISIMO JAPÓN!!!!  Los Decadentes tocaron algunas canciones y el Bebe subió a cantar “Mi guitarra” en un video que ya debe estar en Youtube. Antes habían tocado los Tony 70, con un cantante que tenía puesta una calzas doradas con un berenjena en la entrepierna haciendole bulto. Un payaso, el tipo. Un momento emotivo se produjo cuando el setentista se encontró con Ruben Basoalto en la parte baja, y juntos lloraron por Vox Dei y el tiempo perdido. ¿El Rock es Pami? Otra pregunta Kinky:¿El rock japonés es el rock tamagochi? Mientras tanto, uno de los hermanos rugbiers del Bebe, Manuel Contempomi, les daba un númerito a cada niña para atenderlas por turno. Primero rockeros y ahora rugbiers, te das cuenta que nos equivocamos de profesión, Gil, en el periodismo se gana poco y nada.

Para el final, lamentable Migue García: se fue del lugar un remise Peugeot 405, no sin antes intentar levantarse a una chica a la que le prometio llevarla a pasear en la limusina del padre. ¡Tomatelas, grasa!, fue la respuesta de la pelirroja, mientras el languido chiquilín subía al remise con el rabio entre las patas y su botella de Coca Cola de un litro debajo del brazo. Este pibe tiene menos rocanrol que Nito Mestre. Un rifle sanitario a la derecha, por favor. Y que más? Me agote, me quede sin aire, ya no soy el mismo. 

L’ADRI.

The Supremes – Hits Medley

Diana Ross supo ser una de las minas con más onda de la factoría Motown. Se ve que después se olvidó.

Amy Winehouse – Rehab

Pendeja, petisa, inglesa y borrachita. Un caramelo, bah. “Quisieron obligarme a que vaya a rehabilitación, y yo les dije no, no no.” Te quiero, Amy.

The Shangri-las – Leader of the Pack

Más Motown-girls, que ahí era donde estaba la posta

Juliette & The Licks – Sticky Honey

Contundente prueba de que, por una vez, L’Adri apuntó bien

Mis Chiquitos, los tenía abandonados. Es que de la furia del rock pase a la voragine de la tele. Que Gran hermano semifamosos, que las tetas de Cinthia Fernandez o Abbey Diaz, que si Palermo se enojo con Jacqueline Dutra porque se acosto con los 19 planteles del Clausura, a si Tinelli hace o no 30 puntos de rating. En el medio a alguien se le ocurre que le tengo que hacer una nota a Burning, un grupo español de 30 años de carrera, que suenan como los MAD pero fracasados. Ciero me olvide de una máxima, el rock español no existe, es bullshit.  Y después volvemos a la tele, que me fui para la Rural a cubrir los Martín Fierro, a compartir la noche con Imparato y sus chistes malos en la sala de periodistas, aunque estuvo Gorosdicher para salvarme la jornada. Tomamos mucho, yo Coca Cola como siempre, comimos unos creppes con una pasta muy buena y mucho sushi, que buenos los japoneses. Un par de perlas: Natalia Oreiro esta buenisima, tiene una cola bárbara. Luisana Lopilato también es reperra, pero es medio grasa, tiene mal gusto. El pibe de Rebelde Way que tanto le gusta a las chicas es un enano. Viviana Canosa es Satán reencarnado en formato de Chilli Pepper o Ají Puta Pario.  En el medio vamos a Palermo Hollywood para preguntarle a Kevin Johansen por “Logo” y el tipo es muy cool, muy sushi, las chicas de su público también y no me banco que el restó se llene de pendejas fuertes que le piden autografos y me digan ‘me sacas una foto con Kevin’. A todo esto Kevin no convidó, se las comió a todas solo.  Corro como loco para llegar a casa a ver el inicio del Baile del caño. Definitivamente, Tinelli es el dueño de Vivid, la productora porno estadounidense más importante. Todo bien, somos hombres del rock, peronistas y revolucionarios, pero esto es una porno-bajón. Y de repente, Moria Casan que se ha comido millones de pijas, dice que a ella todo le parece procaz y chabacano. Y si a ella le parece, algo de razón debe tener, no? Nazarena le quema la cabeza a todos los argentinos, menos a mi, sin lugar a dudas, prefiero ser cuñado del Indiecito Solari (por Liz Solari) o yerno de Don Guirao Diaz, que pasarme mis sábados y domingos en bailantas, limpiandole el semen ajeno de la boca a Nazarena. Lo llamo a Julio Bárbaro, del Comfer y armó el escándalo de la semana, le vamos a poner multas a Tinelli, porque es un grasa, vulgar y porque es poco cristiano andar exhibiendo carne de mujer humana en el prime time. Para sumar más problemas, al tipo al que ayudo a escribir columnas politicas se le ocurre firmar con BAE y su nuevo dueño, o sea el kirchnerismo. Allá vamos, a escribir sobre la elección en Capital. Mi chica me dice ’se te va a quemar la cabeza’ y como no si ya creo que Filmus lleva a Dave Mustaine de compañero de fórmula, y Nazarena cerró un acuerdo con el MODIN.  ¿Pero escuchame no son Gines González García y Enrique Olivera los que estan bailando en el caño? ¿Los miembros del jurado no son Toti de Los Jóvenes Pordioseros y Dárgelos? Bebe Contempomi es el Sofovich del rock? A quien carajo se le ocurrió a contratar a Miguel Angel Russo como técnico de Boca? Boquita gana contundente en Asunción, con Ibañez saltamos como locas por Villa Crespo por los goles de Palacio, pero después nos golea un equipo que tiene nombre de semilla de fruta, Cucuta, y ni siquiera se en qué ciudad de Colombia se jugó el partido. Tras cartón, perdemos la oportunidad del siglo de alcanzar a San Lorenzo. Nos embarga tal amargura que parecemos Independiente. Termina la primera vuelta, Macri y Filmus van al ballotage, yo también, pero en mi maquina y en las páginas de BAE. El domingo a la noche me muero cuando veo en un resumen de Gran Hermano a Cintha Fernández tomando sol cola para arriba. Gracias Señor de las nalgas.  Para peor voy a un evento de Sony donde lanzan el disco de una banda que se llama “Inmigrantes” en la que están los dos gemelos de Mambrú. Obviamente son espantosos, pero Sony se gastó un montón de guita, en el CD tocaron Guillermo Vadalá (no Luis, ese esta en Gran Hermano) y Martín Carrizo, alquilaron el Hotel de los Inmigrantes, sirvieron un catering de la hostia y los pibes ya filmaron dos videos ¿Tiene sentido gastar tanta plata en una cosa así? El 100 por ciento de los periodistas se fue a su casa porque hacía frio o jugaba Boca, el tipo que tiene que vender los shows también se fue antes de que empezaran a tocar. Que manera de tirar guita. No había nadie del PETE. Anotó que tengo que aprender a elegir a qué evento voy. Seguir el ejemplo de los que más saben.    

La locura tuvo un par de remansos: el anuncio de la visita de Police. ¡¡¡NO ME IMPORTA QUE VENGAN A  ROBAR, NO ME IMPORTA!!!

Escuchar Blue Sky Blue, el último de Wilco, que discazo, por favor, que bien que me hace. Igual, los tres discos de Juliette Lewis no salieron de mi compactera y definitivamente la mina me conquisto. KevinPanceta, esta chica rockea en serio, bajalos del EMULE.  Hasta que llegamos, esperomos que el Pepsi, el Bue y el Personal empiecen cuanto antes, porque me voy a volver cuerdo.

L’Adri says.  

bubblepipe2.jpg “¿Vamos en taxi?”. Quiero caminar. Digo que sí. ¿Seis pesos? ¿Cinco? ¿Ocho? No me acuerdo. Acá tenés, chau, buenas noches. Tlohhhh-tak, cierra la puerta. Llegamos. Tengo la tarjetita VIP para Niceto. Decido no usarla. Entro con amiga F, el de la puerta chilla porque no existo en una lista. Se hace una movida para que yo entre (podía haber usado el pase, pero quería perturbar ánimos ajenos). Masientrá, dale. Entro. Baño (no aguantaba más). Amiga F con una espantosa Quilmes. No quiero Quilmes, mierda. Digo que sí. “Vení a camarines”. ¿Quiero? No, no quiero. Digo que sí. Up, up, up. Hola, mi nombre es tal, mi nombre es tal. Me agarra un ataque de silencio. Un chico travistiéndose, dos gays a los gritos, un tipo sombrío y callado, dos de The Calefons hablando animadamente. Agarro otra Quilmes contra mi voluntad. Hola, hola, aparece María Fernanda Callejón con Pablo (Pablito) Ruiz. Ella saluda con beso, creo que él no. No recuerdo. Ella dice algo de un juego de cartas, parece un chiste malo, se lo completo con “truco” y hay unas risas de compromiso que no sé de dónde vienen (ella no ríe). ¿Qué hago acá? Me quiero ir. Me quedo. Media hora ahí. ¡Uy! Mirá quién vino. Amiga F me pide que le saque una foto con él. No quiero levantarme del sillón blanco desvencijado. Digo que sí. Tuiiiiii-tlik, saco una foto. Desconocido: “¡Ahora conmigo!”. Tuiiiiii-tlik, saco una foto. Desconocido: “¡Ahora conmigo!”. Tuiiiiii-tlik, saco una foto. No la voy con los cholulos. Nunca tengo comportamiento de cholulo. “Bueno, falto yo”, digo y me saco una foto con él. Yo pongo cara de miembro de Oasis, él hace fuck you. Charlas aquí, charlas allí. Al rato, el que compartió foto conmigo me pide “un fibrón”. No tengo. Tengo lapicera. “Me sirve igual”. Tomá. Escribe “BASURA TOXICA” en una bolsa de nylon verde. ¿Qué hay ahí? No alcanzo a ver. Mierda, ¿qué tiene ahí? ¿Qué tiene ahí? “Gracias”, me la devuelve y se va a hablar con la Callejón y Ruiz. Está un rato largo. Bajo a ver el show de las Calefons. Veo cuatro, cinco temas. “Me gusta el tenis, me gusta el tenis” y se van. Subo detrás cantando “me gusta el tenis, me gusta el tenis”, de vuelta a los camarines. Charla aquí, charla allí. La calefon más linda (cuyo rostro ahora no recuerdo) me pide la lapicera. Ella no tiene una bolsa y no sé dónde escribe. La bolsa verde… ¿qué tenía este ahí? Mierda, ¿qué tenía ahí? ¿Qué había en esa bolsa? “Gracias”, me devuelve la lapicera e interrumpe lo que pensaba. Sigo: ¿Qué había en esa bolsa? Bajo la cabeza, miro dentro de mi morral, guardo la lapicera, subo la vista veo que, dos metros adelante mío, el que compartió la foto conmigo está fumando con dos personas más lo que saca de la mencionada bolsa verde. Dos pipas extrañas de fabricación casera. Ah, ya sé qué es. Es hora de que duerma algo. Le digo a Amiga F: “me voy a casa, mañana mandame la foto del Pity”.

Kinky

Y pa’ Chile me fui. Santiago, para ser más precisos. Un show para pocos a cargo de una banda que en unos días colmará un estadio.

Una universidad privada, con chicas y chicos bonitos –más por sus prendas que por sus aspectos- , que miran de reojo y que portan celulares de mil pesos (nuestros, claro). Ellos no son los fanáticos de la banda en cuestión. No. Los seguidores portan banderas, bailan y cantan cada uno de los temas (el mal sonido es eso, mal sonido, pero no un impedimento). Todos son jóvenes pero el límite entre las dos clases sociales está muy bien delimitado. Parece ser tan histórico como la Muralla China y seguro que lo es. Soy periodista, digo y debo husmear un poco, indagar y, chas! Justo cuando me alejo unos cuantos metros del escenario y me acerco al pasillo que comunica la sala con los baños observo cómo una linda y joven morocha  se queda con su pregunta en la boca. Ella quiere saber dónde está el bar, pero la destinataria del interrogante alza la mirada y sigue de largo. Es una rubia de no más de 20 años, vestida a la moda. La morocha ni se inmuta, parece estar acostumbrada a discriminaciones como esta. Me detengo y me propongo seguir observándola. A la distancia veo cómo la morocha se une a su grupo de amigos y vuelve a bailar al ritmo de la banda argentina que estimula los sentidos con su cóctel de rock y ritmos latinos. Arriba del escenario hay diez tipos pasándola bárbaro; abajo, dos grupos antagónicos sumándose a la fiesta pero sin olvidar su linaje. ¿Linaje?  Por favor! Qué hago? Sigo indagando o me dirijo a los bastidores?El show terminó, una docena de chicas se dirige a los camarines para ofrecerse a los músicos y yo me debato entre el periodista que soy y el que alguna vez soñó ser.

 

Rubén Baraja y Da De Nuevo

Me pintó el romanticismo, me pintó el cover y me pintó un poco la grasa. Opinen de mi selección caprichosa hecha en cinco minutos.

   

Baby, I Love You (The Ronettes), The Ramones

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China Girl (Iggy Pop), David Bowie

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Moonriver (Henry Mancini), Morrissey

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Last Kiss (J. Frank Wilson and The Cavaliers), Pearl Jam

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Easy (The Commodores), Faith No More

 Kinky.-

Uno en el fondo es como La Chona, somos medio grasas, o como Susana Gimenez que ha logrado la maestria en ser una mezcla de emperatriz de la grasada y princesa chic absoluta. Se pone un jean de leopardo con lo gorda que esta y resultasque todas la imitan. Entre nos, reconozco que yo le daría a Susana, asi como me oye amigo.

Pero vayamos al punto en cuestión, a lo largo de nuestras vidas todos hemos conseguido muchas manchas de tigre que no se pueden ocultar, y la musica es la que más ha aportado elementos a nuestro prontuario en mal gusto. Por eso me voy a permitir hacer una lista de seis baladas grasas. Esas canciones que uno bailo, canto hasta la afonía, con las que se toco o acaricio a alguien, en fin que forman parte de nuestra vida. Saquemoslas a la superficie.

1)  “I’ll be there for you” (BON JOVI): Por favor, un grasa total el tipo, pero quien no soño tener ese lomo, esos pelos con tanto spray, que las calzas le quedaran tan bien. Convengamos que el tipo camina con canaletas propias para no ensuciar todo con grasa a su paso. Además he visto tantos tipos que se han tatuado en su bicep el escudito de Superman como este oriundo de Jersey. Pero a mi no me gustaba Bon Jovi, yo quería ser tan buen guitarrista como Richie Sambora. Imitaba sus movimientos hasta el hartazgo, hasta que descubri a Slash.  Esta canción derritió amores y comenzó con la ola de calentamiento global. UNA GRASADA TOTAL.

2) “It Must have been love” (ROXETTE): Que manera de poner nenas contra la pared y dejarles huellas digitales por todos lados al compas de esta baladaza, por favor. Como me mataba esta canción y el video también con partes de “Mujer Bonita”, que fuerte que estaba Julia Roberts en esa epoca y que gay que era Richard Gere y no nos dabamos cuenta. Muy buen video y como me gustaba la Rickenbaker del gordito de Roxette. Le copiaba todos sus giros. Menos mal que volvieron.

3) “Never tear us apart” (INXS): Que temazo, que banda, que disco, uno de los mejores de los ‘80. Estos pibes se llenaron de guita con “Kick” cortaron como siete simples, una maza. Siempre tuve el pelo lacio pero me moría por tener los rulos (y las minas) de Michael Hutchence. El video bárbaro filmado en Praga. Me tendrían que haber visto haciendo la “air guitar” de esta canción, increíble, era mejor que los dos violeros de la banda. Y me hace acordar a mi novia de la adolescencia, Marina, una rubia de 1 metro 53, que tenía las mejores tetas del mundo. Perdón, voy a llorar la baño y vuelvo.

4)”Every rose has its thorn” (POISON): Brett Michaels, papito, cuando vi el video pense que Susana Gimenez había formado un grupo de rock, como ese tango heavie que tenía Nacha Guevara. Me acuerdo escuchando el American Top Forty de la Rock and Pop, que Michaels decía que a medida que la canción subía en los rankings, él perdía un amigo, un hijo de puta. Parece que habla de como un amigo le pone los cuernos a su novia, la chica se entero y lo dejó. El publicista, un fenómeno porque ese speach es bárbaro. Otra canción que ayudaba mucho a apretar, siempre y cuando hubiera un sillón cerca, porque no daba para besar parado, esta canción invitaba a manosearlas. A bajar tanguitas.

5) “Heaven” (BRYAN ADAMS): Me dijeron que cuando la toco hace poco en el Luna Park, las chicas se mojaron tanto que el estadio se inundó. Como le gusta a las minas este tipo, no se puede creer. Pero hay algo peor, un amigo mio entro a su casamiento con esta canción, de terror, de terror. De verdad, este tipo se cogió a Tina Turner?

6) “One more try” (GEORGE MICHAEL): Feroz, esta balada era feroz, te ponía los pelos de punta. Increíble que un gay haga un canción tan hetero. Me hacía y me hace mal escucharla porque cuando Marina, mi novia de la adolescencia, me dejo, escuchaba este lento a morir y le rogaba que hicieramos un intento más. Obviamente, la muy perra dijo que no. Pero esta canción es muy buena, excelente lento. Ese disco “Faith” es una maquina demoledora de cortar hits, por eso Sony no quería largarlo al gordito griego, porque  George era el Rey Midas. Pero bueno luego paso lo que paso, lo descubrieron al pibe llevandose cualquier cosa a la boca y así quedo todo.

Amigos este ha sido mi aporte, que tiene mucho que ver con la memoria colectiva, porque no me van a decir ahora que todos crecieron besando a su chica mientras escuchaban “Wild Horses” de los Rolling Stones o “Helpless” de Neil Young. Todos tenemos manchas en nuestro haber. Ahora quiero ver las vuestras.

L’ADRI  

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